El histórico trasplante de rostro que le dio una segunda oportunidad a una joven

Su rostro había quedado completamente destrozado, cuando intentó suicidarse a los 18. Ahora, con 22 años, es la estadounidense más joven en recibir un trasplante de rostro.

Katie Stubblefield tenía solo 18 años cuando resultó gravemente herida por una bala que se disparó a sí misma.

En el hospital le salvaron la vida, pero su rostro quedó completamente desfigurado.

Ahora, con 22 años, la estadounidense más joven en recibir un trasplante de rostro compartió los resultados de años de cirugías reconstructivas con la revista National Geographic.

Una clínica en Ohio, donde Stubblefield fue operada cuando tenía 21 años, le otorgó a la publicación un acceso sin precedentes.

Un equipo conformado por un periodista y varios fotógrafos siguieron de cerca su preparación y los resultados del procedimiento que se extendió durante 31 horas.

“La historia de un rostro” está en la portada de septiembre. También hay una versión documental en internet donde la joven cuenta su historia.